Buenas tardes.
Estos días están dando por Telemadrid la trilogía de “El Padrino”. No me resisto a escribir en esta ocasión sobre la primera de la saga. Esa película que nunca me cansaré de ver. En el caso de "El Padrino I" se acumulan tal cantidad de detalles que la hacen una obra maestra indiscutible.
Vaya por delante que no soy un cinéfilo con grandes conocimientos técnicos ni nada parecido.
ACTORES:
La primera parte de mis comentarios irá para los actores. Yo soy de la idea que hay papeles que encajan como un guante a determinados actores y actrices. También hay actores que aún siendo buenos profesionales no acabas de verlos en el papel. Esto no ocurre siempre por culpa del actor en cuestión, sino del director que los coloca ahí. El ejemplo que siempre me viene a la cabeza es el de la infumable película de "Una proposición indecente". Parece increíble que a un director medianamente sensato no se le ocurra otra cosa que poner a Robert Redford de protagonista, sabiendo que millones de tías se lo cepillarían gratis (me atrevo a decir que muchas hasta pagando). Hay que tener pocas luces para no poner a un actor viejo, gordo y repugnante para darle vidilla a la trama de la película. Ahí si que me gustaría ver a la Demi Moore accediendo a pasar la noche con un asqueroso y babeante millonario, no te jode. Pero volviendo a la película de Coppola, tengo que decir que no hay ni un solo actor descolocado. Me lo creo todo de principio a fin. Marlon Brando inmenso como Don Corleone, Al Pacino asquerosamente joven y perfecto en el papel de Michael, Robert Duvall lo borda como el abogado Tom Hagen, James Caan, Diane Keaton…..todos sin excepción están perfectos.
Mención a parte de los actores secundarios (para mí principales TODOS). Clemenza, Luca Brasi, Fredo, No se queda ni uno al margen. Insisto en que me lo creo todo. Fredo un cagao, Sonny Corleone un despiadado y un perfecto cabrón, Clemenza seguro que era Ganster antes de nacer.
ESCENAS:
En las buenas películas siempre se queda uno con varios momentos memorables, pero en este caso, podría estar escribiendo horas sobre las escenas y momentos de la película que habría que enmarcar. Insisto en que hay decenas, pero no me resisto a comentar algunas.
Ese Brando cayendo medio muerto sobre el parachoques de su coche acribillado a tiros es la repera. Son diez o doce segundos que te dejan con la boca abierta. Otro momento “diez” es cuando Michael está mirando a los dos que se va a cargar de un momento a otro y está petrificado de miedo sin escuchar lo que le están diciendo sus víctimas. Por seguir con momentos inmensos, estaría cualquiera de los diálogos de los personajes que visitan a Don Corleone en su despacho en penumbra. Indescriptible.
MORIRSE (Nunca de manera natural claro…)
Hay alguna muerte en la película que parezca ficticia.? Yo me respondo solo, NO. Me cago en los pantalones cuando le clavan la mano con un cuchillo en el mostrador del Bar a Brazzini y luego le rebanan el pescuezo. Y como le llenan de plomo a Sonny Corleone en las taquillas del peaje.
MUSICA:
Como diría “JB Toshack en sus buenos tiempos “no coment”. Banda Sonora de diez.
NOMBRES:
Apellidos Italianos hay muchos. Di Caprio (el guaperas), Da Vinci (el genio), Del Piero (el goleador), Pavarotti (el tenor), pero no hay película donde los nombres encajen tan perfectamente con los personajes.
Los hermanos “Rosatto”….joder, vaya par de cabrones con pintas. Bruno Tattaglia…..es o no un apellido perfecto para un asesino?
SECUELAS:
Poquísimos casos en la historia del cine con secuelas como éstas. La 2 mejor que la 3 (para mí), con esa retrospectiva del inicio en la “cosa Nostra” de Vito Corleone, pero ambas perfectas.
En fin, gracias Señor Coppola.
lunes, 24 de noviembre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
Escupir al director del colegio (Episodio I)
Se abre con este post, una serie de cuatro situaciones aludidas en el anterior, referentes a aquellos acontecimientos "tierra trágame" que todos hemos sufrido-padecido en alguna ocasión.
Empiezo por el mas "light".
Todos los años, se organizaba una excursión en mi colegio, de corta duración (una o dos noches fuera a lo sumo). En esta ocasión, nos ibamos a La Pedriza, si mi memoria no me falla.
Mochilas, cantimploras, linternas, tiendas de campaña , botes de fabada litoral y demás utensilios, además de un trío de profesores que hacían las veces de guardianes de aquella marabunta de críos, por cierto todos niños, ya que la mezcla de sexos en mi colegio no llegó hasta pasados varios años.
De entre los tres profesores que nos acompañaban, estaba el director del colegio. El estar este hombre en la posición más alta del escalafón del claustro de profesores le hacía aún más temible.
Le llamábamos "porky" por su aspecto físico, aunque le debíamos haber puesto otro mucho más acorde con su personalidad, agresiva y violenta hacia nosotros.
Corría el rumor que tenía un horno crematorio en su despacho donde icineraba los cuerpos de los niños que mataba después de descuartizarlos, pero supongo que nunca se demostró, porque hasta que se jubiló, permaneció en su puesto de director.
Le teníamos verdadero pánico, por lo que enterarnos que era él, uno de los que nos acompañaba a la excursión, nos desanimó enormemente.
En todo caso, partimos camino a la pedriza muy animosos cantando el "montañas nevadas" y el "para ser conductor de primera" tradicionales.
Fué llegar a La Pedriza y tener que volvernos inmediatamente por un problema administrativo que hacía imposible que el conductor volviese a recogernos. Nuestro gozo en un pozo. Así que en vez de suspender la excursión, nuestro flamante "porky" decidió trasladar los dos días, a la casa de campo de Madrid, y !!!no se hable más!!!. Montar las tiendas de campaña, a 800 metros de mi casa era tal humillación, que me permití hacerle una observación al Señor Director, de que era mejor no hacerlo. Ahí cometí mi primer error. Lejos de contemplar como posible mi propuesta, "Porky" se me acercó a pocos centímetros de mi cara y me respondió con un gruñido y unos ojos llenos de venitas rojas. Ese gruñido nunca lo entendí, porque mis testículos (cercanos a la garganta en ese momento) debieron obstruir algún nervio auditivo que me impidió escuchar lo que decía.
Solo sé que inmediatamente volví a mi asiento.
No sé por qué, pero de manera inmediata al gruñido, abrí la ventanilla superior del autobús (en aquella época tooooodos los autobuses la llevaban) y me dispuse a expulsar toda la saliva que se había acumulado en mi boca después del broncazo del Señor Director.
Me preparé a conciencia para tal acción, recreándome en el hecho y preparando un escupitajo cuyas condiciones de peso, tamaño y consistencia lo hiciesen digno de atravesar la cuneta y llegar cuanto más lejos posible.
Escupí, con tan mala suerte que el lapo penetró nuevamente en el autobús, fruto del viento provocado por la buena velocidad que llevábamos, y entró por la ventanilla situada en el asiento posterior, impactando de lleno en la frente del Señor Director.
Mientras el escupitajo caía lentamente por su nariz, y con el Señor Director mirándome fijamente y echando mano a su pañuelo para limpiarlo, traté de buscar una salida digna, tirándome por la ventana a riesgo de partirme todos los huesos o de matarme. Cualquier cosa menos morir a manos de esa bestia. Pero esa opción la descarté inmediatamente, simplemente porque no cabía ya que la ventana era demasiado estrecha.
Había poderosas razones para que el Señor Director asociase que le había lapeado como acto de revancha por no haberme hecho caso segundos antes, pero eso ahora no era relevante. Me encontraba en un autobús en marcha, sin escapatoria, con "Porky" mirándome fijamente a los ojos mientras se limpiaba la cara. Hubiese dado todo el oro del mundo por poder desaparecer en ese mismo instante.
Aún ahora, me tiemblan las piernas cuando lo recuerdo y ni que decir tiene que mis testículos tardaron varias semanas en volver a su sitio.
Ahorro a todos los presentes la finalización de tan truculenta historia, para no herir la sensibilidad de nadie.
No sé porqué cuento estas cosas, que luego me provocan pesadillas, coño..!!
El próximo "tierra trágame".....Cuanto dice que vale la estantería.?? (Episodio II)
Empiezo por el mas "light".
Todos los años, se organizaba una excursión en mi colegio, de corta duración (una o dos noches fuera a lo sumo). En esta ocasión, nos ibamos a La Pedriza, si mi memoria no me falla.
Mochilas, cantimploras, linternas, tiendas de campaña , botes de fabada litoral y demás utensilios, además de un trío de profesores que hacían las veces de guardianes de aquella marabunta de críos, por cierto todos niños, ya que la mezcla de sexos en mi colegio no llegó hasta pasados varios años.
De entre los tres profesores que nos acompañaban, estaba el director del colegio. El estar este hombre en la posición más alta del escalafón del claustro de profesores le hacía aún más temible.
Le llamábamos "porky" por su aspecto físico, aunque le debíamos haber puesto otro mucho más acorde con su personalidad, agresiva y violenta hacia nosotros.
Corría el rumor que tenía un horno crematorio en su despacho donde icineraba los cuerpos de los niños que mataba después de descuartizarlos, pero supongo que nunca se demostró, porque hasta que se jubiló, permaneció en su puesto de director.
Le teníamos verdadero pánico, por lo que enterarnos que era él, uno de los que nos acompañaba a la excursión, nos desanimó enormemente.
En todo caso, partimos camino a la pedriza muy animosos cantando el "montañas nevadas" y el "para ser conductor de primera" tradicionales.
Fué llegar a La Pedriza y tener que volvernos inmediatamente por un problema administrativo que hacía imposible que el conductor volviese a recogernos. Nuestro gozo en un pozo. Así que en vez de suspender la excursión, nuestro flamante "porky" decidió trasladar los dos días, a la casa de campo de Madrid, y !!!no se hable más!!!. Montar las tiendas de campaña, a 800 metros de mi casa era tal humillación, que me permití hacerle una observación al Señor Director, de que era mejor no hacerlo. Ahí cometí mi primer error. Lejos de contemplar como posible mi propuesta, "Porky" se me acercó a pocos centímetros de mi cara y me respondió con un gruñido y unos ojos llenos de venitas rojas. Ese gruñido nunca lo entendí, porque mis testículos (cercanos a la garganta en ese momento) debieron obstruir algún nervio auditivo que me impidió escuchar lo que decía.
Solo sé que inmediatamente volví a mi asiento.
No sé por qué, pero de manera inmediata al gruñido, abrí la ventanilla superior del autobús (en aquella época tooooodos los autobuses la llevaban) y me dispuse a expulsar toda la saliva que se había acumulado en mi boca después del broncazo del Señor Director.
Me preparé a conciencia para tal acción, recreándome en el hecho y preparando un escupitajo cuyas condiciones de peso, tamaño y consistencia lo hiciesen digno de atravesar la cuneta y llegar cuanto más lejos posible.
Escupí, con tan mala suerte que el lapo penetró nuevamente en el autobús, fruto del viento provocado por la buena velocidad que llevábamos, y entró por la ventanilla situada en el asiento posterior, impactando de lleno en la frente del Señor Director.
Mientras el escupitajo caía lentamente por su nariz, y con el Señor Director mirándome fijamente y echando mano a su pañuelo para limpiarlo, traté de buscar una salida digna, tirándome por la ventana a riesgo de partirme todos los huesos o de matarme. Cualquier cosa menos morir a manos de esa bestia. Pero esa opción la descarté inmediatamente, simplemente porque no cabía ya que la ventana era demasiado estrecha.
Había poderosas razones para que el Señor Director asociase que le había lapeado como acto de revancha por no haberme hecho caso segundos antes, pero eso ahora no era relevante. Me encontraba en un autobús en marcha, sin escapatoria, con "Porky" mirándome fijamente a los ojos mientras se limpiaba la cara. Hubiese dado todo el oro del mundo por poder desaparecer en ese mismo instante.
Aún ahora, me tiemblan las piernas cuando lo recuerdo y ni que decir tiene que mis testículos tardaron varias semanas en volver a su sitio.
Ahorro a todos los presentes la finalización de tan truculenta historia, para no herir la sensibilidad de nadie.
No sé porqué cuento estas cosas, que luego me provocan pesadillas, coño..!!
El próximo "tierra trágame".....Cuanto dice que vale la estantería.?? (Episodio II)
jueves, 16 de octubre de 2008
Tierra trágame (avance)
Buenos días.
Hay determinadas situaciones en las que uno desearía desaparecer repentinamente y reaparecer en otro sitio distinto, y a ser posible en otro tiempo distinto, ya sea el futuro para olvidar lo sucedido, o el pasado para volver atrás y no cometer el mismo error.
Son las situaciones "tierra trágame". En mi caso tengo algunas, que incluso transcurrido cierto tiempo, me provocan una sensación de ridículo tan grande, que desearía borrarlas de mi cerebro, como si de una carpeta de "mi pc" se tratase (vaciando después la papelera de reciclaje, claro está).
Yo tengo cuatro de estas situaciones a las que debo tener cierto cariño inconsciente, porque me vienen a la mente con cierta asiduidad. Pertenecen a cuatro etapas muy diferentes de mi vida.
La primera a los 8 años, la segunda a los 11, la tercera me pillaría con unos 13 o 14 y la más reciente hace apenas un par de años, la cual me pilló bastante talludito y a la que por proximidad temporal guardo un cariño especialmente asqueroso.
A algunos de vosotros os parecerán gilipolleces, pero son situaciones concretas, que en el momento de producirse te dejan sin capacidad de reacción.
Como ya me han dicho que si me extiendo demasiado, la gente no acaba de leer el peñazo que tienen delante, lo tendré que separar en capítulos (4 para ser exactos), los cuales avanzo en titulares.
I- Escupir al director del colegio.
II- Cuanto dice que vale la estantería..?
III- Amor platónico.
IV- El ascensor (aquí no hay quien viva).
Continuará.........
Hay determinadas situaciones en las que uno desearía desaparecer repentinamente y reaparecer en otro sitio distinto, y a ser posible en otro tiempo distinto, ya sea el futuro para olvidar lo sucedido, o el pasado para volver atrás y no cometer el mismo error.
Son las situaciones "tierra trágame". En mi caso tengo algunas, que incluso transcurrido cierto tiempo, me provocan una sensación de ridículo tan grande, que desearía borrarlas de mi cerebro, como si de una carpeta de "mi pc" se tratase (vaciando después la papelera de reciclaje, claro está).
Yo tengo cuatro de estas situaciones a las que debo tener cierto cariño inconsciente, porque me vienen a la mente con cierta asiduidad. Pertenecen a cuatro etapas muy diferentes de mi vida.
La primera a los 8 años, la segunda a los 11, la tercera me pillaría con unos 13 o 14 y la más reciente hace apenas un par de años, la cual me pilló bastante talludito y a la que por proximidad temporal guardo un cariño especialmente asqueroso.
A algunos de vosotros os parecerán gilipolleces, pero son situaciones concretas, que en el momento de producirse te dejan sin capacidad de reacción.
Como ya me han dicho que si me extiendo demasiado, la gente no acaba de leer el peñazo que tienen delante, lo tendré que separar en capítulos (4 para ser exactos), los cuales avanzo en titulares.
I- Escupir al director del colegio.
II- Cuanto dice que vale la estantería..?
III- Amor platónico.
IV- El ascensor (aquí no hay quien viva).
Continuará.........
lunes, 13 de octubre de 2008
Mal Tiempo
Mi abuela, que como todas las abuelas, era una sabia, se cabreaba mucho cuando no se hacía un buen uso de las cosas.
Siempre decía....."Silla....sentarse.......Ceniza...cenicero" y cosas así.
Sobre todo cuando, nada más llegar a casa, colgábamos el abrigo del respaldo de la silla, o cuando vaciábamos los bolsillos en el enorme cenicero que presidía la mesa del comedor con la calderilla y las llaves.
Me quedé con esa copla y, aunque es obvio que no lo aplico a rajatabla (!! que cómodo es colgar el abrigo en la primera silla que te encuentras..!!!) me gusta mantener cierta disciplina en este sentido.
Me jode bastante los hornos llenos de sartenes, los cajones de la cocina con herramientas que no son para cocinar (destornilladores, papel celo, pilas...),...etc.
Dicho esto, lo que también me jode es, el uso tan alegre e inadecuado que se hace del término "mal tiempo", por los presentadores de todas las cadenas de televisión.
Ayer en Zaragoza, sin ir mas lejos, cayó una somanta de agua, tan absolutamente beneficiosa para todo quisqui, que me chirriaba cada vez que oía...."El MAL TIEMPO, desluce la fiesta del Pilar....". Que carajo...!!! el BUEN TIEMPO. O es que los pantanos de Aragón están rebosantes de agua ?? Manda huevos, que diría el otro.
Entiendo que si hay inundaciones, arboles que se caen y destrozos por lluvia excesiva, se pueda aludir a que el tiempo atmosférico nos ha jugado una mala pasada. Pero que nos pasemos todo el año quejándonos de que falta agua y cuando llueve digamos que nos jode, no lo llevo bien.
Saludos
Rafael Maldonado.
Siempre decía....."Silla....sentarse.......Ceniza...cenicero" y cosas así.
Sobre todo cuando, nada más llegar a casa, colgábamos el abrigo del respaldo de la silla, o cuando vaciábamos los bolsillos en el enorme cenicero que presidía la mesa del comedor con la calderilla y las llaves.
Me quedé con esa copla y, aunque es obvio que no lo aplico a rajatabla (!! que cómodo es colgar el abrigo en la primera silla que te encuentras..!!!) me gusta mantener cierta disciplina en este sentido.
Me jode bastante los hornos llenos de sartenes, los cajones de la cocina con herramientas que no son para cocinar (destornilladores, papel celo, pilas...),...etc.
Dicho esto, lo que también me jode es, el uso tan alegre e inadecuado que se hace del término "mal tiempo", por los presentadores de todas las cadenas de televisión.
Ayer en Zaragoza, sin ir mas lejos, cayó una somanta de agua, tan absolutamente beneficiosa para todo quisqui, que me chirriaba cada vez que oía...."El MAL TIEMPO, desluce la fiesta del Pilar....". Que carajo...!!! el BUEN TIEMPO. O es que los pantanos de Aragón están rebosantes de agua ?? Manda huevos, que diría el otro.
Entiendo que si hay inundaciones, arboles que se caen y destrozos por lluvia excesiva, se pueda aludir a que el tiempo atmosférico nos ha jugado una mala pasada. Pero que nos pasemos todo el año quejándonos de que falta agua y cuando llueve digamos que nos jode, no lo llevo bien.
Saludos
Rafael Maldonado.
viernes, 12 de septiembre de 2008
El LHC y Kevin Carter

LHC corresponden a las iniciales inglesas del proyecto que ya se ha puesto en marcha en Europa.
Traducido es un gran colisionador de hadrones.
Es un regalo de cumpleaños gigante para investigadores de partículas diminutas. Pretenden, según nos cuentan, descubrir el origen del universo.
Para ello, se van a gastar la bonita suma de 2.000 millones de Euros.
"El LHC se diseñó para colisionar haces de hadrones, más exactamente de protones de 7 Tev de energía, siendo su propósito principal examinar la validez y límites del Modelo Estándar, el cual es actualmente el marco teórico de la física de partículas, del que se conoce su ruptura a niveles de energía altos".
Me pregunto, que cojones importará si el hadrón colisionó en el big bang con no se qué otra mierdecilla de particula para crear finalmente un universo, donde la tierra aparece para que haya gente que se muere de hambre, mientras otros siguen gastándose la pasta gansa en esta autentica gilipollez.
Pura demagogia claro, porque yo me acabo de comprar una camisa que no necesitaba y con ese dinero podría haber mantenido un mes a un niño Sudanés (por decir algo).
Pero los que manejan cantidades ingentes de dinero y que SI tienen la posibilidad de solucionar los problemas que tenemos, deberían pensar en PRIORIDADES.
Yo, que queréis que os diga, pero el UNICO objetivo debería ser que no hubiese ni una sola persona que tenga que morirse por no tener que comer. Luego vendrían, la investigación de las enfermedades....el paro.....etc...etc.
Y en ultimísimo lugar de la lista (al final del todo....), la remodelación del Bernabéu, un hipotético fichaje de Cristiano Ronaldo y el puñetero colisionador ese.
Dicho esto, no me quito de la cabeza la historia (que conoce mucha gente) sobre el fotógrafo sudafricano Kevin Carter.
La historia es alucinante y hay material suficiente en internet que la detalla, pero resumiendo se trata de un fotógrafo que estaba trabajando en Sudán haciendo un reportaje sobre un centro de refugiados.
Hizo muchas fotos y la más famosa es la que ilustra el comienzo de este post.
Una niña sudanesa se detiene, desfallecida mientras caminaba al centro de alimentación, mientras un buitre detrás de ella, espera su oportunidad.
Kevin Carter recibió el premio pulitzer en el 23 de Mayo de 1994 por esta fotografía.
En una entrevista, le preguntaron, ¿Tú que hiciste? y Carter contestó " no hice nada porque había tanta gente a la que había que ayudar, que no podía ayudarlos a todos. Sólo me acerqué al buitre y lo espanté"
El tal Carter, acabó suicidándose un año después. Dicen que, entre otras cosas, porque esta imagen le perseguía. La propia fotografía que el mismo había tomado.
Sabía que la niña acabó muriendo, como miles de niños en ese mismo lugar.
2.000 Millones de Euros para entender que pasó hace miles de millones de años y nada para arreglar lo que está pasando hoy, delante de nuestras narices.
Buen y "demagógico" fin de semana. (?)
Pink
miércoles, 13 de agosto de 2008
Rodríguez
Rodríguez-Madrid-Agosto, mezcla explosiva para mi salud.
Que no sé vivir solo, es algo que ya descubrí hace tiempo.
Que no puedo sobrevivir solo, es algo que he descubierto ahora.
Los viejos fantasmas de la alimentación han regresado. Me encanta la verdura, pero soy como los bebés a los que hay que dársela con la cucharita y haciendo el avión.
Para comprar judias verdes por propia iniciativa en el Erojqui, necesitaría que viniesen ya rehogadas con Jamón, al igual que la coliflor, que necesitaría que viniese ya recolectada con la bechamel.
Espero que la ciencia avance en este campo y estas mutaciones sean factibles en breve. Si lo han logrado con las sandías sin pepitas (para mí, el mejor descubrimiento mundial, después de la penicilina), todo es posible.
En mi casa escasean productos de primera necesidad y el stock se desequilibra. Tengo 5 botellas de cocacola light de dos litros y nada de fruta.
La nevera presenta un aspecto desolador. No por falta de limpieza sino por falta de contenido.
En apenas una semana, me han nombrado cliente del mes en el Burger King cercano a mi casa.
Menos mal que este estado es transitorio y la vuelta a la normalidad (al menos alimentaria) está al caer.
Buenos días.
Que no sé vivir solo, es algo que ya descubrí hace tiempo.
Que no puedo sobrevivir solo, es algo que he descubierto ahora.
Los viejos fantasmas de la alimentación han regresado. Me encanta la verdura, pero soy como los bebés a los que hay que dársela con la cucharita y haciendo el avión.
Para comprar judias verdes por propia iniciativa en el Erojqui, necesitaría que viniesen ya rehogadas con Jamón, al igual que la coliflor, que necesitaría que viniese ya recolectada con la bechamel.
Espero que la ciencia avance en este campo y estas mutaciones sean factibles en breve. Si lo han logrado con las sandías sin pepitas (para mí, el mejor descubrimiento mundial, después de la penicilina), todo es posible.
En mi casa escasean productos de primera necesidad y el stock se desequilibra. Tengo 5 botellas de cocacola light de dos litros y nada de fruta.
La nevera presenta un aspecto desolador. No por falta de limpieza sino por falta de contenido.
En apenas una semana, me han nombrado cliente del mes en el Burger King cercano a mi casa.
Menos mal que este estado es transitorio y la vuelta a la normalidad (al menos alimentaria) está al caer.
Buenos días.
martes, 12 de agosto de 2008
Las apariencias engañan
Como es más que probable que nadie lea esto, dado el tiempo que hace que no actualizo el blog, no me esforzaré demasiado en darle un toque literario, sino más bien descriptivo a lo que me aconteció dos días atrás.
Me encontraba yo nadando plácidamente en la playa de Gandía, acompañado de doscientos trece mil quinientos madrileños más, cuando pasó cerca de mí, un pequeño grupo de chavales montado en una barca de esa de pedales tan popular en nuestras costas.
Una de las niñas (calculo que no tendría más de 10-12 años), se tiró al agua y al tratar de subirse nuevamente, uno de los chicos (de edad comprendida entre los 10-12 años igual que la chica), le propinó una patada brutal en el plexo solar como para que la chica se callese inmediatamente hacia atrás.
Como la profundidad del agua en esa zona lo permitía, la chica llorando a moco tendido se encaminó lentamente hacia la playa. Me quedé congelado y en ese momento sentí una lástima terrible por aquella pobre chica. Sobre todo por la pasividad del chaval que la miraba sin el menor gesto de arrepentimiento.
Estaba meditando yo, si mediar en el asunto y meterle cuatro guantazos al chaval por la agresión tan brutal que acababa de presenciar, cuando la niña dejo de llorar por un momento, se volvió hacia el grupo de la barca y se dirigió al chaval que la había propinado la patada.
Abriré comillas y trataré de ser literal en lo que la niña le dijo al chaval.
"Me cago en tus muertos hijo de la gran puta, pedazo de cabrón, te voy a a matar gilipollas de mierda. Te voy a cortar los huevos y......" cierro comillas porque no estoy seguro de si dijo que se los iba a meter por el culo o que se los iba a cortar sin más.
Dicho esto, continúó llorando a moco tendido mientras se dirigía lentamente a la playa, supongo que a recuperarse del golpe y a pedirle prestado un cuchillo jamonero al del chiringuito.
Cerré la boca (que en ese momento la tenía abierta y no era cuestión de tragarme una medusa que pasase por allí) y me quedé pensando que segundos antes tenía la percepción de una pobre niña indefensa y malherida por un energúmeno de metro y medio, y ahora me estaban dando ganas de proponerle al chaval, darle dos guantazos entre los dos.
Obviamente las apariencias engañan, y en los chavales de esa edad, más.
Good afternoon.
Me encontraba yo nadando plácidamente en la playa de Gandía, acompañado de doscientos trece mil quinientos madrileños más, cuando pasó cerca de mí, un pequeño grupo de chavales montado en una barca de esa de pedales tan popular en nuestras costas.
Una de las niñas (calculo que no tendría más de 10-12 años), se tiró al agua y al tratar de subirse nuevamente, uno de los chicos (de edad comprendida entre los 10-12 años igual que la chica), le propinó una patada brutal en el plexo solar como para que la chica se callese inmediatamente hacia atrás.
Como la profundidad del agua en esa zona lo permitía, la chica llorando a moco tendido se encaminó lentamente hacia la playa. Me quedé congelado y en ese momento sentí una lástima terrible por aquella pobre chica. Sobre todo por la pasividad del chaval que la miraba sin el menor gesto de arrepentimiento.
Estaba meditando yo, si mediar en el asunto y meterle cuatro guantazos al chaval por la agresión tan brutal que acababa de presenciar, cuando la niña dejo de llorar por un momento, se volvió hacia el grupo de la barca y se dirigió al chaval que la había propinado la patada.
Abriré comillas y trataré de ser literal en lo que la niña le dijo al chaval.
"Me cago en tus muertos hijo de la gran puta, pedazo de cabrón, te voy a a matar gilipollas de mierda. Te voy a cortar los huevos y......" cierro comillas porque no estoy seguro de si dijo que se los iba a meter por el culo o que se los iba a cortar sin más.
Dicho esto, continúó llorando a moco tendido mientras se dirigía lentamente a la playa, supongo que a recuperarse del golpe y a pedirle prestado un cuchillo jamonero al del chiringuito.
Cerré la boca (que en ese momento la tenía abierta y no era cuestión de tragarme una medusa que pasase por allí) y me quedé pensando que segundos antes tenía la percepción de una pobre niña indefensa y malherida por un energúmeno de metro y medio, y ahora me estaban dando ganas de proponerle al chaval, darle dos guantazos entre los dos.
Obviamente las apariencias engañan, y en los chavales de esa edad, más.
Good afternoon.
jueves, 19 de junio de 2008
!!!!! FELICIDADES PAO !!!!!
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